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Hipotecas náuticas
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La creciente aceleración del mercado de embarcaciones de recreo ha empujado a las entidades financieras a desarrollar productos –como las hipotecas náuticas- exclusivamente diseñados para financiar la adquisición de barcos; un tipo de bien, hasta ahora, considerado como de lujo, que mediante las nuevas fórmulas de financiación se pone al alcance de mucha gente, cada vez más interesada en comprar barcos. Las hipotecas náuticas, tienen un funcionamiento muy similar al de las hipotecas que habitualmente utilizamos para financiar la compra de viviendas, sin embargo, en lugar de realizarse sobre un bien inmueble, la vivienda, se realizan sobre un bien mueble, la embarcación. Las hipotecas náuticas se constituyen así como una interesante forma de financiación para acceder a la embarcación deseada. Son sobre todo los bancos y cajas de ahorros que tienen gran presencia en el litoral español los que han tomado la delantera en sacar al mercado las hipotecas náuticas al calor del espectacular incremento de la venta de toda clase de embarcaciones de recreo. Ventajas e inconvenientes de la hipotecas náuticaComo ventajas de la hipoteca náutica con respecto a otras formas de financiación, podemos destacar que, al tratarse de una operación financiera que incluye el barco como garantía, resulta más sencillo que las entidades financieras nos concedan importes a los que mediante préstamos personales no podríamos acceder, además de obtener tipos de interés bastante menores que los ofrecidos mediante préstamos personales. Sin embargo, al tratarse de una operación hipotecaria, no hay que olvidar que llevará aparejados una serie de gastos como escrituras públicas en la notaría o registro. Además, las condiciones particulares de las hipotecas destinadas a la adquisición de barco incluyen tipos, diferenciales y comisiones claramente superiores a los que aplican para la adquisición de viviendas y, por otra parte, en la mayoría de los casos, sólo financiarán importes que ronden el 75% del valor de la embarcación. Además, si decidiéramos vender la embarcación tendríamos primero que cancelar la hipoteca al igual que hacemos con una vivienda. Así, la hipoteca náutica, aparece como una fórmula ideal para adquirir embarcaciones, pero la complejidad y los gastos en los que incurriremos al constituirla la hace recomendable sólo para embarcaciones que superen los 35.000 euros; de otra forma, aún obteniendo tipos de interés inferiores que con préstamos personales, la financiación de barcos de menos de ese importe mediante hipotecas náuticas, podría ser más cara que recurriendo a otras fórmulas de financiación como préstamos personales. Otra alternativa para la financiación de embarcaciones, en el caso de disponer de una propiedad inmobiliaria (piso, casa, chalet…) libre de cargas, podría ser el de constituir una hipoteca sobre esa propiedad y destinar el importe a la compra de la embarcación. Al tratarse de hipotecas inmobiliarias podríamos acceder a tipos mucho más interesantes que los ofrecidos por los productos de hipotecas náuticas.
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